miércoles, 20 de abril de 2016

Mi miedo más profundo...

La palabra "miedo" se define como "sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario." Hay muchos tipos de miedos. Todas las personas, sin excepción alguna, tenemos miedo; ya sea miedo a algún bicho, miedo a la oscuridad, a las alturas, a alguien, a fracasar, o a cualquier cosa. Somos seres humanos y por naturaleza tenemos preocupaciones. Yo, por ejemplo, uno de mis principales miedos es el miedo a fracasar. Siempre que hago algo, quiero hacerlo muy bien, porque no me gusta fallar ni quedar mal. Siempre trato de hacer lo mejor posible para: caerle bien a alguien, entregar un buen examen, entregar trabajos bien hechos, jugar bien algún deporte, no caerle mal a nadie, etc. No me gusta que la gente hable mal de mí ni que me vean como alguien que no sabe hacer algo. Trato de demostrar que sí sé hacer las cosas, y las sé hacer bien. Aunque tal vez eso sea más una preocupación que un miedo, yo siento un miedo profundo y a veces hasta me pongo nervioso antes de hacer una cosa. Pero ya estando ahí, saco mis miedos, y hago las cosas como sé hacerlas. Y hace poco aprendí algo: "Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar."





martes, 5 de abril de 2016

Tamaño y distancia... ¿Se relacionan?

En el dibujo de los cuchillos de http://www.zonanoverbal.com/2015/11/g-zebach.html hacen una técnica de arte en donde hacen parecer que un cuchillo está más lejos que otro. Lo único que hace el artista es disminuir el tamaño del cuchillo y eso hace parecer que está alejado. Esta técnica relaciona la distancia y el tamaño del objeto. Es como en la vida real: cuando un objeto está más lejos, se ve más pequeño; y cuando está mas cerca, se ve más grande. Lo mismo pasa con estos cuchillos. El acomodo también es una técnica que usa el artista para que parezca que los cuchillos van en una forma elíptica o curveada. Me gusta mucho esta técnica que usa Zebách. La imagen parece como una escalera que va hacia abajo en forma circular.

lunes, 4 de abril de 2016

El caníbal

El caníbal dejaba sólo la boca de sus víctimas, a la espera de posibles quejas. El se comía y se tragaba todo el cuerpo humano, incluyendo los ojos, pero cuando llegaba a la boca, se detenía. Es algo ilógico o extraño, pero él lo hacía para ver si alguno contestaba algo o se quejaba. El caníbal no comía sólo por diversión; él los comía porque nunca tuvo el conocimiento que nosotros tenemos y no tenía qué comer. Pero por dentro, él sentía feo comerse a un ser de su misma especie. Lo hacía por instinto y dejaba la boca para ver si alguien le decía algo o si oía alguna voz que le dijera que está mal. Pero al final, nunca oyó ninguna, así que vivió muy feliz.